Tocar la tierra y andar a pata pelá: Grounding y Barefoot
6 de Junio, 2023. Por ALEJANDRA CRUCES, @cocinalibreysaludable
Podríamos buscar en nuestra biografía en qué momento dejamos de tocar la tierra, si fue hace mucho, es tiempo de revertirlo. Nuestros antepasados conectaban con la naturaleza siempre, a toda hora, parte de su piel estaba en contacto con la tierra, las plantas, las piedras, el agua. Empezamos a enfermar de encierro, por no ensuciarnos, por falta de flexibilidad, por no querer agacharnos, por evitar exponernos al frío o al calor, por nuestra rutina, por nuestra insistencia en que el tiempo no alcanza. Llenamos todo de cemento y nos pusimos herraduras en los pies para soportarlo y nos alejamos de nuestra herencia, que es la conexión con la tierra misma sin zapatos, sin herraduras.
Hay tantos beneficios de volver a la tierra, que de a poco la ciencia está poniendo atención, en cómo el exceso de exposición a monitores, aparatos eléctricos, señales de internet, etc, están mermando nuestra salud, haciéndonos envejecer oxidados y frágiles.
Gracias al Libro Earthing de Clinton Over, Stephen Sinatra y Martin Zucker y a sus estudios, muchas personas recordaron esta información, que no es un descubriendo aclaremos, porque ha estado en nosotros siempre: la naturaleza es fuente de salud ¿Recuerdas meterte en el océano y experimentar alivio en el cuerpo y calma en la mente? ¿O caminar en la orilla de la playa o en el pasto húmedo y sentir que nada es tan abrumador? Esa es la magia de conectar con la tierra y andar sin zapatos, el milagro de descargar el pesar y cargarnos con vida.
La desconexión de la tierra provoca trastornos psicológicos, dolor, insomnio, cansancio, fatiga, en cambio, volver a tocarla tiene todo lo bueno: da calma, permite controlar el estrés y la ansiedad, manejar el dolor crónico, las cefaleas, mejora el sueño, la digestión, previene enfermedades. estimula los sentidos y más.
El contacto más efectivo es a través de los pies descalzos, debajo de la parte gordita que le sigue a los dedos en la planta del pie, en el centro, encontramos el punto 1 del Meridiano del Riñón que describe la medicina china, parece coincidencia, quizás no lo sea, porque conectar ese punto, anclarlo a la tierra con los pies piluchos, es medicina pura.
¿Cuál es la ciencia detrás de esto?
En simple: nuestro planeta, está repleto de electrones negativos y nosotros de carga positiva. La capacidad negativa de la tierra produce un ambiente dentro de nuestro organismo, que lo estabiliza y ayuda al buen funcionamiento de todos sus sistemas (nervioso, digestivo, endocrino, reproducticvo, etc) Al hacer earthing o grounding, transferimos radicales libres a la tierra. Al estar conectado a tierra, los electrones libres que se encuentran en ella, contrarrestan los efectos que producen los radicales libres en nuestro organismo (que son los que nos oxidan y envejecen).
Ya vimos que pisar la tierra descalzos tiene muchos beneficios, pero hay más de lo que hoy conocemos como Barefoot. Si permitiéramos a los niños disfrutar lo que por naturaleza les gusta que es estar sin zapatos, es muy probable que no tendrían problemas de pisada, posturales, en las rodillas y tobillos, que muchos adultos tenemos. Andar descalzos o usar zapatos respetuosos con el pie o minimalistas, desde niños, podrían evitar pie plano, deformidades en los dedos, mejoraría la marcha y la postura en general.
Ahora, si ya somos adultos ¿se puede hacer algo para beneficiarnos muscularmente y corregir problemas posturales con el barefoot? ¡Claro que sí! Lo ideal es recibir asesoría en la transición de zapatos convencionales a respetuosos, estos son de suela muy plana y anchos en la zona de los dedos, para permitirles separarse y anclarse mejor a la tierra, distribuyendo el peso del cuerpo en forma armoniosa. La transición ayuda a que de a poco recuperemos fuerza en los dedos, pie y tobillo y evitar lesiones o dolor. Lo mismo para hacer marchas largas o trote, mala idea es lanzarse a la vida corriendo a patá pelá si no lo has hecho antes, entrénate caminando descalzo cada vez más en el pasto, la arena, piedrecitas, los pies y la mente se vuelven más fuertes, flexibles y saludables. Muchos dolores que pensamos que sólo tienen que ver con nuestra columna, vienen de cómo pisamos, como se alinean nuestros músculos y huesos en forma natural o forzada, dependiendo de cómo estén nuestros pies.
Entonces, sácate los zapatos y siente la tierra todos los días, camina en el pasto o la arena. Para tener beneficios, es necesaria la repetición y ojalá sean 30 a 40 minutos diarios, aprovecha de pasear al perrito, escuchar un podcast o simplemente sentir y contemplar.